La virada es muy fácil y enseguida se le coje el truco. Con mucha rasca y material pequeño la cosa cambia y se puede convertir en una maniobra bastante radical, pero cuando la consigues sacar un par de veces ya te salen todas (o casi).

Primeras consideraciones

Lo más importante de la virada es tener los pasos claros en la cabeza para después, a la hora de llevarlos a cabo, hacerlos sin dudar. Lo bueno de la virada es que si se hace con decisión, sin dudar, sale… si te paras a pensar en mitad de la maniobra, te caes fijo.

Pasos

1. Iniciamos la virada con un ceñida pronunciada contra el viento.

2. Cuando veamos que la tabla ya no puede virar más, o mejor, un instante antes de notarlo, el pie delantero lo situamos justo delante del pie de mástil. El trasero le acompaña un poco situándolo entre el footstrap delantero y el pie de mástil.

3. En este momento podemos decir que el pie delantero prácticamente está al otro lado de la tabla.

4. El momento crítico de la maniobra, el cambio de cuerpo, ha de hacerse con decisión, incluso dando un pequeño saltito. Este el momento en el que la virada sale o no sale… no te puedes quedar a medias. Solo hay un truco, decisión. Y da igual que al principio te caigas al intentar cambiar el cuerpo, el truco es ir pillándole el timing hasta que sepas en que momento te caes y porqué.

5. La posición de las manos: el juego de manos también es muy importante en la virada y puede ser la clave para que salga o no. Una vez iniciamos la ceñida a saco, la mano trasera se cruza con la delantera y agarra la botavara lo más adelante posible, incluso notando el cabezal de la misma.

En ese momento hay 2 opciones; con la otra mano (que ahora es la trasera), o cogemos el mástil para ayudar a cambiar el cuerpo(pivotando sobre el), o (lo que yo aconsejo) agarramos la botavara directamente por el otro lado, tambien muy cerca del cabezal de la misma. UN DETALLE MUY IMPORTANTE: para agarrar la botavara directamente por el otro lado es muy importante que en el momento de cruzar la mano de atrás y pasarla lo más adelantada posible, pegar un pequeño tirón (hacia la proa de la tabla) para que la vela cambie de amura. Es dificil de explicar pero es lógica, es algo que a veces se hace inconscientemente.



6. Una vez con el aparejo en el nuevo rumbo, solo queda echar el peso atrás, abrir vela y al largo para empezar a planear de nuevo.



Lo más importante es la DECISIÓN, hacerlo a saco, sobre todo el cambio del cuerpo en la tabla.

Y ya está, con un poco de práctica la virada sale, y cuando sacas 2 ó 3 seguidas ya no se fallan. La virada es una maniobra estética y muy práctica, ya que siempre ganas ceñida y te puede sacar de más de un apuro (como por ejemplo, virar ante una barra de espuma infranqueable para evitar que te pille).

Texto: Bulto
Fotos: Jaume
Windsurfista: David