La primera opción es la inyección de espuma de poliuretano a través de varios orificos practicados en el perímetro de la "pisada". Es barato y lo puedes hacer tú mismo.
Si no queda bien o la espuma se expande demasiado y te abomba la cubierta hacia arriba, siempre puedes retirar la parte de la cubierta deslaminada, lijar la espuma hasta enrasar y laminar de nuevo 3 ó 4 capas de fibra de vidrio con epoxy, que es lo que deberían hacer si lo llevas a un taller.